El puesto de trabajo de la mujer irlandesa sigue estando en el hogar, según la Constitución

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Alba Tarragó Bosch | Dublín (Irlanda)

El artículo 41.2 avala el rol de la mujer como ama de casa y responsabiliza al Estado de que ésta pueda prescindir de un trabajo remunerado con tal de no abandonar sus obligaciones dentro del ámbito familiar.

La Constitución irlandesa vuelve a ponerse en tela de juicio después de que el pasado 25 de mayo se derogara la denominada Octava Enmienda, que hasta entonces prohibía el aborto incluso en casos de violación o malformación severa del feto. La República de Irlanda abandonaba así el segundo puesto en el ranking de países europeos más restrictivos en cuanto a la interrupción del embarazo, liderado por Malta, y ahora espera la entrada de en vigor de la ley que permita la terminación bajo demanda hasta las 12 semanas.

Aquí podéis leer el reportaje al completo, publicado en Píkara.